• Blockhead

    Anthony “Tony” Simson. Creció en New York. Hijo de un artista y desde muy pequeño reconoció su amor por la música. Fan de una gran gama de sonidos, especialmente del hip hop, Blockhead de manera continua produjo una gran cantidad de cintas y discos para innumerables artistas. Después de una pequeña incursión en el RAP, se dio cuenta que su vocación era detrás de los platos y no del micrófono, y ahora produce estas increíbles notas acompañado de un video majestuoso.Ver más
  • Sympathy for the devil

    Una canción escrita por Mick Jager inspirado en la novela de Mijail Bulgakov. Increíble apreciación del mal como algo que es parte y que es mejor tenerle simpatía antes de que se te cuele por donde más duele, por los deseos. Tan terrible sera el mal que le huimos a diario, y si huimos estaremos buscando un bien que no puede vivir sin su pareja diabólica. Esta versión es de Pharrel Williams y Chad Hugo, un sabor contemporáneo y con un vídeo que evidencia nuestra falto de tacto.Ver más
  • El Desencanto

    ATENCIóN: Se ve que la cárcel es el útero materno y que fuera de él, el yo se fortalece y empieza por lo tanto la guerra más inútil y más sangrienta. La guerra por ser yo, para que lo que haría falta que el otro no existiera.Ver más
  • Simòn del deserto, Luis Buñuel (1950)

    El se ha mantenido en penitencia de pie sobre una nueva columna de ocho metros durante más de seis años. Un mutilado, un enano y sus cabras y un joven monje lo rodean. Un rico devoto le obsequia una mejor columna y Simón realiza el milagro de devolverle las manos al mutilado. Durante varios días, Simón continúa en penitencia mientras el diablo se le aparece tratando de tentarlo siempre encarnado en una bellísima mujer. El monje Trifón viene a perturbar la repartición de víveres acusando a Simón de fraude. Al final el diablo tienta de nuevo a Simón, con un viaje del que nunca va a poder volver.Ver más
  • Bill Hicks- 1993 Video on Abortion

    Que el hable por si solo. Cito: Ningún hombre quiere hijos, por que los hombres son niños y no quieren competenciaVer más
  • Four Degrees live 1995

    Genial canción y ademas que la presentación es atrevida. Es una manera de enviar un mensaje claro y con humor a toda la masa.
    Tómalo,Tómalo más arriba, 4 grados ahora, 4 grados más caliente, Ríndete ahora y déjame entrar.
    Esto te va a gustar, Solo sácanos de aquí, Esto te va a gustar, Nos va a acercar más que, Morir, que el cancer y que llorar.Ver más
  • Apesar de você


    Apesar de você
    amanhã há de ser
    outro diaVer más

lunes, 21 de mayo de 2012

Las tripas del titiritero



Jacinto no te pongas esa ropa,
no dejes el alma en la puerta de ninguna.
no parezcas estatua en esa esquina,
no bailes con el diablo a la luz de la luna,

Ven que quiero cuidarte como ninguno,
no se rasparan más tus rodillas.
aunque me duela tendré que amarrarte
así nunca más jugaras a escondidillas.

Jacinto ya no eres tan bromista
serán los hilos que no sueltas?
porque bailas como si supieras,
aunque no lo entiendas, ni lo sientas.

Levantate, como siempre trabajo y nada de escuela.
Los clientes aclaman tus trapos,
adoran tus lloros reventando espuma.

Jacinto que haces con esa sonrisa en el ombligo?
Y quien te crees vestido de payaso?
Acaso ahora también lloras?

Jacinto donde putas están los hilos
y que mierdas haces con las tijeras?


Bajalas ya, maldita sea, auxilio!
que alguien le prenda fuego a este demonio.


Ahora intenta salir por esa puerta malnacido,
no hay nadie que te quiera sin tus tripas.
Solo por que has derramado las mías
ahora crees que sabes de la vida.


Cuando queda mucho que llorar
lo mejor es pintar todo de azul
que no falten paredes que manchar
que no queden asuntos viejos en el baúl.

jueves, 16 de febrero de 2012

Acéldama, Elisa y El Colgado


Hay escamas en los pies, cuerdas de placer
una gorda chupa los dedos
y se embriaga en sangre
las muñecas exhalan todo el ser
Importante: Saber de que se esta hecho
que hasta la mierda tiene provecho.

Antes del profundo anochecer se cae de cabeza
comerse la gorda y resucitar la maquina casi muerta.

Invitar una multitud de sombras y espejos
paseando el bullicio por calles sangrientas
venusina carne servida viva
la borrasca despedirá caídos y cenicientas

Mentirle a todos por Consuelo
Fornicar con Elisa por traidora
Amar a Sofia sin exhibirla de la mano
Causar erupción dentro tuyo Maria,
es mucho el tedio por una vagina tan fría.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Aldebarán en una uña cabe

Jo Joosten

Sientes el huir del electrón, el núcleo se altera
del 10 al 1 se ocupan todas las fuerzas.
Luchar en espera del enjambre
super-cargándote como la nueva fiera.

Ahora esperar al villano que golpea
el desequilibro del neutrón
la impaciencia de tus protones
siempre al centro alguno lo ataca
y revienta al espacio llamado ilusión.

Curiosidad que aumenta veloz
convenciéndote del cambio,
positivos, negativos, van o vienen;
fue roca que suavizó
y se transformó en niebla.

Balanceado Antares en tus brazos
Como la liviana estrella que no quema
Desorbitadas tus juguetonas pupilas
levantan la mirada inquieta,
en sentido contrario te encuentras
es toparse a una cruel vía láctela
devorando tus jardines, aplastando tus ideas.

Gira y choca, antes que te choquen las venas,
ser parte de todos es la gula del átomo;
el desprendimiento del cuerpo, la pasión de la materia
la expansión de la conciencia, donde se revela el asalto.
Donde veas un átomo quieto, acelera,
y parte su mundo en cuatro.

jueves, 17 de noviembre de 2011

La Abuelita Zenaida



Señores, pido silencio
y en el silencio atención
que aquí los convoco yo
a transitar la ternura
de la historia simple y pura
que voy a contarles yo.
Al ritmo de cumbia suave
que me marca la guitarra
caminando por el alma
hasta mi boca llegó
esta narración de amor
de desesperanza y sueños:
la vida, pasión y vuelo
de la abuelita Zenaida.

La conocí en Bogotá
por las calles bogotanas
vendiendo frutos maduros
con su sonrisa cansada
siempre en la boca un cigarro
cigarro que ella se arma
tan pequeñita, tan frágil que me dije:
"cosa rara que camine y que no vuele"
esta viejita Zenaida
siempre al trotecito corto
de hormiguita ciudadana
no sé por qué la Zenaida
en su andar, en su mirada
me recordaba a mi abuela
a mi abuelita Milagro
que hacía el pan de la nada.

Casi niña quedó viuda
con diez hijos a su cargo
los fue criando a lo hombre
duramente trabajando
mientras ellos crecían
ella se iba achicando.
De los diez hijos que tuvo
uno murió
dos hay presos
y los demás poco a poco
se le fueron alejando
uno a trabajar muy lejos
y los demás, y los demás se casaron
y así se quedó solita
en su casita de barrio.

¡Cumbia!
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
arremolina su tabaco
se va a vender frutos maduros
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia
Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia

Pasó el tiempo
y con los años
un nieto la visitaba
era su nieto mayor
su orgullo, sus ojos, su alma
se parecía al abuelo
y como él se llamaba Manuel
como aquel Manuel
que hizo mujer a Zenaida
y que le sembró diez hijos
y al que un día por bobadas
se lo trajeron aún tibio
muerto de una puñalada
El nieto que era su orgullo
cuando al ranchito llegaba
la levantaba en sus brazos
y le besaba las canas
y le decía: "mi reina
tú eres mi novia más cara"
A veces venía picado de aguardiente
y la obligaba a bailar con él la cumbia
y la Zenaida bailaba
Él se llamaba Manuel
Manuel Hernández Peralta
y era su orgullo, sus ojos
el brote más lindo y bueno
que le floreció a Zenaida
él la obligaba a bailar
y ella la cumbia bailaba.

Zenaida baila la cumbia

Pero un domingo que vino
su Manuel a visitarla
lo notó como distante
no reía, no charlaba
ni la invitó a bailar cumbia
se quedó toda la tarde
tendido sobre la cama
recién al anochecer
y cuando ya se marchaba
le dijo dándole un beso:
"Allí debajo la almohada
le he dejado una cartita
leala recién mañana."
La volvió a besar muy fuerte
y se alejó, lloviznaba
La Zenaida no durmió
no rezó, sólo fumaba
y esperó el amanecer
para así leer la carta
que acariciaba en sus manos
como si fueran los ojos
del nieto hermoso del alma.

A lo lejos cantó un gallo
y eso trae la mañana
luego fueron las bocinas
los carros y abrió la carta:
"Abuelita: no se apene
cuando usted lea esta carta
yo habré salido a Miami
en un barquito de carga
a buscar otro destino
quiero ver como sacarla
de este tugurio del rancho
porque a mí me parte el alma
verla ya tan viejecita
salir todas las mañanas
a vender frutos maduros
por las calles bogotanas
yo parto con un amigo
rece por él y por mi alma"
Dobló la carta Zenaida
armó y encendió un cigarro
y se fue a vender sus frutos
por las calles bogotanas

De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
arremolina su tabaco
se va a vender frutos maduros
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia

Al poco tiempo Zenaida
comenzó a recibir cartas:
"2 de septiembre, New York,
Abuelita mi vieja:
rece mucho que a Dios gracias
mis cosas andan muy bien
y estoy ganando harta plata
ya la imagino viviendo en un palacio
rodeada de hermosas matas y flores
tendidas sobre una hamaca
mientras yo le doy mil besos
dulce abuelita Zenaida"
"Diciembre 5, Miami
hoy pensé mucho en usted
abuelita de mi alma
las cosas marchan mejor
pero a veces hay nostalgia
cuando regrese le haré
bailar la cumbia, mi alma
Abuelita:
he conocido a una muy linda muchacha
yo sé que le va gustar, es caleña
de nombre Ana
yo le hablo mucho de usted
de mi abuelita Zenaida
que vende frutos maduros
por las calles bogotanas."

Un atardecer de enero
regresaba la Zenaida
al ranchito del tugurio
después de vender papaya
y se acercó al mercadito
a comprar para la cena
unos pancitos calientes,
panelita y unas papas
En un diario de ese día
le envolvieron lo comprado
y al trotecito fumando
bajo una suave llovizna
llegó al tugurio Zenaida.

Llegó un poquito cansada
encendió el fuego
las velas que siempre la acompañaban
fue a desenvolver el pan,
la panelita, las papas
cuando descubrió la foto
que una página ocupaba
del periódico que trajo
del mercadito Zenaida.
Ahí estaba su Manuel
junto a una hermosa muchacha
él tendido cara al cielo
ella abrazaba una itaka
y en la mano de Manuel
otra arma se dibujaba
La Zenaida se sentó
se acomodó bien las gafas y leyó:
" New York, New York - Manuel Hernández Peralta
y Ana María Peralta
dos jóvenes colombianos murieron
esta mañana tras un duro enfrentamiento
se los buscaba hace meses por traficar marihuana
se resistieron y fueron acribillados a balas".

Zenaida pestañeó
y volvió a leer más calma
esta vez muy lentamente
"Ana María Peralta..."
musitó para sí
"oh muchachito berraco
se casa y no dice nada"
Se sonrió, miró la foto
"pero es linda la caleña
es bonita la muchacha
muchacho maleducado
casarse y no decir nada"
Luego recortó la foto
la alisó sobre la almohada
puso al fuego la panela
guardó el pan, guardó las papas
y se fue junto a la puerta
a esperar mientras fumaba
a que pasara la lluvia
para ir a vender papaya.

Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia de la playa.

Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia.

Y esto que sigue, señores
créanlo que es mi palabra
resulta que una mañana
vieron como la Zenaida
se volaba, se volaba
con la brisa se volaba.
Se dice que el Dios obrero
al que siempre ella rezaba
un día tuvo deseos
de comer una papaya
que es ese fruto tan dulce
que suele vender Zenaida
Dicen que la llamó
pero no murió Zenaida
sino que se fue en el vuelo
a llevarle una papaya
y vi con mis propios ojos
cómo las nubes cruzaba
y allá a los lejos su hombre
y su nieto la aguardaban
y junto a ellos la caleña,
Ana María Peralta
eso lo vio este cantor
que no miente cuando canta
Adiós, mi Zenaida, adiós
adiós, mi vieja Zenaida
yo también me iré muy pronto
al cielo a comer papaya...

¡Cumbia!
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
De mañanita la Zenaida
sale temprano del tugurio
arremolina su tabaco
se va a vender frutos maduros
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia
Ah viejita del manglar
hormiga de ciudad
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
tu fruta me sabe a cumbia
cumbia, cumbia de la playa
Zenaida baila la cumbia
Zenaida baila la cumbia

viernes, 28 de octubre de 2011

Deflagración


Recuerdo oír el revolotear de mi nariz. 
El susurro de una risa casi excitada, de labios húmedos,
de morbo erizado, de olor a gasolina.
Fuego a punto de estallar, orgasmo de fisión nuclear,
libertad veloz en la punta de una chispa.

Proyecciones veloces, soy yo el reflejo en la pared.
El tic tac nunca sonó tan despacio, nunca estuvo de mi lado como hoy.
Era un zángano debajo de mi cama,
alegría en el experimento, niño que no ha de parar.
La fuerza del sol colgando en una ramita
que moriría al bailar de una llama:
salvados mis dedos en un fúnebre soplido. 

Las cicatrices tienen su propio corazón
recordando el día que convertí mi cuerpo en rama.
El fatal aroma a muerto no me molestaba;
no había regocijo peor que estar en llamas. 

Ahora entre cuatro paredes, borracho de medicinas,
siento de nuevo la velocidad de la vía láctea.
Oigo las últimas gotas caer en mis piernas,
y es un tornado de lujuria el que se respira.

Como un milagro histórico,
como si algún duende me quisiera muerto,
siento el metal de mi asesino favorito,
el Sancho, el Watson, el compadre de un piromaníaco.
Han sido 7 flores que hoy sostengo en la mano
y que todavía se incendian en mi mente.

Hoy ha llegado el momento.
No más calaveras vestidas de blanco,
no más morderme los labios.
Arranco la llama de Watson,
y de un grito ella se revela. 
- Maldito!!! este es mi asesinato. -
Suena el golpe plástico en el suelo 
y se abalanza a su último infierno.
En un abrazo la llama,
en un abrazo su madera.
Satanás llora a los pies de mi última hoguera.


martes, 13 de septiembre de 2011

El consolador de Juana que nunca botó


Debajo de la cama escondido estaba
Detrás de un calzón viejo que nadie usa
Ni las ratas, ni las cucarachas
Ahí me encontraste
Un día que tu alma limpiabas.

Me agarraste en tus resbalosas garras
Cantando la canción con la que llorabas tus risas
Te recordaste de mis días y tus labios de mis noches.

Era fuente clara donde lavar tus manchas
Harta  de rozar la fresa
con el mismo papel seco
Al margen para evitar drogarnos de nosotros
a venas abiertas absorbíamos las ganas.

Decías que un niño no es nada parecido a un milagro
Milagro es romper lo inverosímil de venirse dentro
Es mejor decorar la alcoba con los restos y los actos.

Ahora me tomas del pelo y me clavas en tus piernas
Esta lengua empolvada de nuevo gira y gira
y giran tus ojos con los calambres que te engendra.
Te preguntas – que putas hago en la luna
flotando en las estrellas? –

Y recuerdas el asesino en el ultimó gemido
Derrito mi bien al borde de tus tetas
Siento tu mirada de fiera sincera
Se que quedaré tirado a la par del calzón
Viéndote huir de mi senda.